He leído con mucho interés el artículo-post de Joan Costa sobre ¨La marca verbal. Naming¨. Comparto muchas de sus reflexiones, como que las marcas son bicanal (audio-visuales), que los diseñadores gráficos pueden-deben llegar a desarrollar procesos de naming, o que el trabajo de naming es más propio de creativos, diseñadores o comunicadores que de linguistas, semiólogos o gramáticos.
Sin embargo, creo que debemos abrir el foco sobre la importancia e incidencia del naming en la identidad de una empresa o institución.
En este sentido estoy convencido que el naming es el elemento central de lo que podríamos llamar “identidad textual” de la empresa, cuyos límites hoy son todavía borrosos, pero que se amplía a disciplinas tan aparentemente distantes como el manual de estilo de la comunicación o los contenidos textuales de la señalización de un espacio.
Existe un universo textual, todavía poco investigado y aplicado, cuyo epicentro es el mapa de denominaciones de la empresa y que atiende a todas las manifestaciones textuales de la misma (claim, estilo de comunicación, señalización, e-lenguaje….). Es, por tanto, una importante herramienta para proyectar su identidad y valores.
Finalmente, y retomando el principal enunciado del artículo de Joan Costa: ¿Está el diseñador gráfico preparado para dar respuesta a la identidad textual de la empresa?
Sí, como motor creativo de un nombre o de un claim.
No, como estratega que planifica y gestiona la identidad textual de una empresa.
A propósito del naming: Marca verbal & Identidad textual
He leído con mucho interés el artículo-post de Joan Costa sobre ¨La marca verbal. Naming¨. Comparto muchas de sus reflexiones, como que las marcas son bicanal (audio-visuales), que los diseñadores gráficos pueden-deben llegar a desarrollar procesos de naming, o que el trabajo de naming es más propio de creativos, diseñadores o comunicadores que de linguistas, semiólogos o gramáticos.
Sin embargo, creo que debemos abrir el foco sobre la importancia e incidencia del naming en la identidad de una empresa o institución.
En este sentido estoy convencido que el naming es el elemento central de lo que podríamos llamar “identidad textual” de la empresa, cuyos límites hoy son todavía borrosos, pero que se amplía a disciplinas tan aparentemente distantes como el manual de estilo de la comunicación o los contenidos textuales de la señalización de un espacio.
Existe un universo textual, todavía poco investigado y aplicado, cuyo epicentro es el mapa de denominaciones de la empresa y que atiende a todas las manifestaciones textuales de la misma (claim, estilo de comunicación, señalización, e-lenguaje….). Es, por tanto, una importante herramienta para proyectar su identidad y valores.
Finalmente, y retomando el principal enunciado del artículo de Joan Costa: ¿Está el diseñador gráfico preparado para dar respuesta a la identidad textual de la empresa?
Sí, como motor creativo de un nombre o de un claim.
No, como estratega que planifica y gestiona la identidad textual de una empresa.